Ene 02

Objetivos de la comunicación interna: mirarnos como personas

objetivos de comunicación interna

La educadora y divulgadora Eva Bach, en su obra “Educar para amar la vida”, habla de la alegría como una llama  que debemos mantener encendida para disfrutar y también, para superar los sinsabores de la vida cuando vienen mal dadas. Vivimos y trabajamos con esa idea del fuego siempre encendido, del brillo.  Esa luz particular que cada persona tenemos y que nos recuerda que merece la pena aquello que hacemos.

Este es un motor que se mueve con nuestro carácter o nuestras experiencias, pero que también alimentan las otras personas, con su amor, reconocimiento, compañía…Y esta alegría no es superficial, no se manifiesta todo el tiempo ni se construye con esa tendencia a endulzar nuestras vidas; esta alegría convive con las dificultades, con la tristeza o la frustración.

Cuando pensamos en las organizaciones, pensamos en ellas como personas: son seres vivos con valores, carácter y un comportamiento. Y además están llenas de personas. Estas dos perspectivas son las que hay que tener en cuenta en el momento de la comunicación, porque no hay una marca que brille si por dentro está apagada.

La comunicación interna acompaña esta relación entre lo interno y lo externo en las organizaciones: cohesiona los mensajes, genera confianza y fortalece la marca porque favorece la coherencia entre lo que la marca es y lo que transmite.

Quiero compartir las palabras de la consultora Pamela Astudillo en el III Congreso Iberoamericano de Comunicación Interna que se celebró en Guayaquil (Ecuador) este año. Desde una perspectiva biológica nos explicaba algunos aspectos fundamentales de la comunicación interna:

1. “Lo que se dice no es lo que se escucha”. Cuando comunicamos deberíamos tener en cuenta la interpretación que hace el otro de nuestro mensaje y que está condicionada por su biología, experiencias, prejuicios….”creemos lo que percibimos”.

2. “Las comunicaciones internas no son homogéneas”, deben contar con las características de los interlocutores y privilegiar la conversación. La segmentación de los públicos internos es importante, pero más personalizarla y utilizar los canales de conversación que mejor contribuyan al entendimiento.

3. Cambia una persona y cambia la relación entre las personas”. Los seres humanos formamos parte de un sistema y en las organizaciones influye la relación que las personas tienen entre ellas. Por eso es importante el desarrollo de las llamadas  habilidades blandas: creatividad, comunicación, capacidad de resolver problemas o de trabajar en equipo…Las cosas no son como son, son como nos vamos relacionando con ellas”

4. “Hipervaloramos el cambio”. En las organizaciones, una transformación de cualquier tipo es un cambio (nuevos procedimientos, nuevas incorporaciones, nuevos programas informáticos…) que, por pequeño que sea, modifica la vida de la organización y sus relaciones. La comunicación interna es una gran aliada en los procesos de cambios pero, como dice Pamela “todo se transforma alrededor de algo que se conserva”. Por eso en los proyectos de comunicación para el cambio tratamos de conocer bien a los equipos y cómo sus cualidades nos servirán para llevar adelante y sustentar el cambio.

El análisis que hace Pamela Astudillo gira en torno a las personas y no en los elementos abstractos (valores o visión) ni en los medios de comunicación interna. Creemos que esta es la única forma de lograr que las personas sientan que merece la pena formar parte de una organización y mantengan esa llama encendida.