Jun 03

Ser Sed Sé: arte para la sensibilización

Desde Zaragoza, el proyecto Ser. Sed. Sé. pone al día la relación arte- solidaridad. Los medios de los que se sirve para comunicar y lograr sus objetivos de sensibilizazción (transparencia, plataformas digitales y públicos activos), sirven de ejemplo para cualquier organización que celebra un evento hoy en día. Colgar obras de arte y agradecer el éxito de “caja” ya no sirve para los donantes que quieren y deben saber cómo se gestiona el proyecto que apoyan.

 

Logotipo de la campaña Ser. Sed. Sé

Logotipo de la campaña Ser. Sed. Sé

 

La Fundación CanfrancMontalbán Estudio Gráfico y Las Armas Espacios Creativos han unido fuerzas para apoyar el proyecto de instalación de 30 infraestructuras de agua en diferentes regiones de Etiopía, consideradas zonas de emergencia por su falta de acceso al agua potable. El desarrollo de este proyecto beneficiará a casi 100.000 personas en ese país.

El proyecto Ser. Sed. Sé quiere recaudar 15.000 euros con un evento expositivo en el que se venderán serigrafías limitadas de obras originales donadas por escritores y artistas y el catálogo del proyecto. Para financiar la celebración de este evento, el próximo mes de septiembre, los responsables del proyecto han puesto en marcha la primera etapa pública del proyecto; lo han dado a conocer a través de un blog y una plataforma de crowdfunding.

¿Qué tiene de nuevo este proyecto frente a otros ya tradicionales como las exposiciones colectivas de pintura, conciertos…;

  • Transparencia: en el proyecto se da cuenta de los gastos que genera la organización del evento y cuya recaudación es necesaria para sacarlo adelante. Los donantes no sólo conocen el destino global de sus aportaciones sino que además pueden valorar la gestión que se hace de este dinero. La transparencia debe estar detrás de toda estrategia de comunicación para ofrecer confianza a los públicos de las organizaciones. Si una entidad social ofrece de forma voluntaria información sobre la distribución de los fondos que recibe o sobre los procesos de gestión de sus servicios, y lo hace como parte de su gestión diaria y buen gobierno, mejorará su reputación.
  • Nuevos públicos para la Cooperación: en una fase inicial, el público al que va dirigida la campaña de crowdfunding es joven, personas entre 25 y 40 años “con un perfil interesado en las nuevas tecnologías, que use internet a diario, y que tenga una base cultural o sea consumidor de obra artística, y también los seguidores de los propios artistas”, explica Víctor Montalbán, el impulsor del proyecto.
  • Plataformas  de crowdfunding: son numerosas las plataformas digitales que se han creado en los últimos años para difundir proyectos y sacarlos adelante con la suma de pequeñas aportaciones. Ser. Sed. Sé. Ha elegido Verkami porque “era la plataforma que se distingue por tener una interfaz más gráfica y proclive a albergar proyectos culturales y artísticos, frente a otras plataformas como Goteo.org, que acogen proyectos con un perfil más solidario, y donde las recompensas son más abstractas”, dice Montalbán.

El medio por el que las organizaciones comunican sus campañas y eventos, debe estar alineado con los objetivos y espíritu de los proyectos y tener en cuenta al público al que va dirigido. Por eso, es importante elegir bien la plataforma de crowdfunding de la que una entidad se sirve; Algunas como Goteo o Flipover están orientadas a proyectos sociales y solidarios, mientras que el diseño de otras como Verkami o La Tahona Cultural ofrece un buen escaparate para los proyectos culturales. También hay plataformas en las que “caben” todo tipo de iniciativas como Crowdthinking o Miaportacion.

25 personalidades de la cultura han escrito textos en torno al agua y 25 artistas los han interpretado para el proyecto Ser. Sed. Sé. Contribuir a que miles de personas tengan acceso al agua potable es un motivo para apoyarlo. Otro, disfrutar en casa de una obra única y original. Puedes conocer sus nombres y sus aportaciones a Ser. Sed Sé. aquí

Ilustración de Oscar Sanmartín para el proyecto

Ilustración de Oscar Sanmartín para el proyecto